domingo, 11 de septiembre de 2011

Introducción

Las problemáticas ligadas al empleo son características de la etapa histórica que enmarca la realidad social que solemos llamar “actualidad”, y que la sociología conoce como capitalismo industrial. Más allá de imposturas intelectuales, podemos sostener que aún vivimos en esa etapa histórica con base en el examen de las principales inquietudes que produjeron el nacimiento de nuestra disciplina y que se resumen en la consolidación de ese ambicioso proyecto histórico conocido como la Modernidad y con los nuevos fenómenos que esto conlleva. Los grandes dramas producidos por la nueva racionalidad moderna servirán de catalizadores para mentes geniales como las de Marx, Durkheim y Weber.

Uno de los rasgos más sobresalientes de esta realidad que sirve de atmósfera para el nacimiento de la sociología se muestra en toda su crudeza en la desigualdad social que forma parte del paisaje de las ciudades europeas del siglo XIX en las que estos autores desarrollaron su obra. Las enormes masas de hombres, mujeres y niños que exponen su vida para alimentar a la industria, serán objeto de reflexión para los clásicos de la sociología de la misma manera que lo serán para los precursores de la investigación social aplicada hacia las políticas públicas tanto en Inglaterra como en Alemania. La cuestión laboral será una problemática crucial para ambas tradiciones de estudio de lo social.

En México, la investigación sobre esta temática se encuentra signada de manera contundente por las transformaciones políticas y sociales que permitieron la consolidación del moderno Estado mexicano que rige en la actualidad y que se conocen con el nombre mítico de Revolución Mexicana. La conformación histórica del poder político que se erige en ese proceso quedó sellada por las aspiraciones de las clases subalternas cuyas demandas fueron en buena medida recuperadas en lo que la teoría política clásica concibe como el pacto fundacional del Estado, que en nuestro caso es la Constitución de 1917.

Ese matiz popular que le otorga su origen obligó al Estado mexicano a ejercer políticas públicas de bienestar aún antes de que esta concepción fuera adoptada en los países centrales. Teniendo como meta la industrialización del país, la férrea centralización del poder encontró su dispositivo más eficaz en la corporativización de las masas de trabajadores urbanos y rurales, lo que conllevó necesariamente la construcción de un marco jurídico progresista y de un sistema de seguridad social de gran envergadura. Sin embargo, el proyecto desarrollista falló en paliar la polarización de la desigualdad social debido a que la economía del país no logró superar su dependencia estructural.

Tristemente, el abandono del proyecto de desarrollo bautizado peyorativamente como “populista” y la adopción del proyecto neoliberal no ha significado una reversión de esta tendencia que por lo contrario, se ha acentuado. El desmantelamiento de nuestro vernáculo Estado de bienestar ha producido una pauperización de las condiciones de vida de gran parte de la población; y es en el aspecto laboral en donde esa disminución de la calidad de vida suele comenzar, toda vez que dentro del modelo anterior, el empleo era el eje alrededor del cual se articulaban todos los demás aspectos que los sistemas de seguridad social atendían, tales como la salud, la vivienda y otros. El creciente desempleo y la flexibilización de las condiciones laborales son actualmente un drama que afecta las vidas de millones de personas de manera semejante a como lo observaron los clásicos de la sociología y de la política social no sólo en nuestro país, también en las latitudes de los países desarrollados. En el presente espacio buscaremos dar cuenta de la complejidad de la problemática y colaborar en su conocimiento con rigurosidad.

2 comentarios:

  1. interesante...pero ¿qué se entiende por políticas de emplo?

    ResponderEliminar
  2. La desrregularización del estado corporativo, significo trasferiri responsabilidades y funciones a otros sectores social, es decir directamente al patrón-trabajador, desvinculando por completo al Estado en su capacidad de mediador entre capital y trabajo, la problematica es que la precaridad laboral y la flexibilización esta acotando los derechos laborales y la concepcción de un trabajo ampliado, en una herramienta polivalente. Mis preguntas serían ¿Cúal es la concepción laboral?
    ¿Existe una perdida de conciencia históriaca? ¿Qué papel juegan la sindicatos?

    ResponderEliminar